Un dia de mierda. Eso es lo que ha sido hoy. Desde que he abierto los ojos hasta el momento de cerrar la puerta de casa. Pienso en todas las posibilidades que tengo: comprar un billete de avión y mudarme de ciudad, mandarlo todo bien lejos, empezar de cero. O ya que nos ponemos, mudarme de pais y ponerme a trabajar en cualquier bar de carretera. Poner una vela y poner a parir a dios si es que existe. Contactar con todos los profesores que me metieron en la cabeza que estudiar y estudiar y estudiar me garantizaria un futuro mejor y un sueldo digno. Intentar conseguir la baja médica de larga enfermedad haciéndome pasar por esquizofrénica. Poner una bomba lapa en cada empresa de selección de personal que me han visto arrastrar mi curriculum en busca de empleo. Hincar palillos entre las uñas de los pies de los consultores que trabajan en esas consultoras tan tan grandes que amablemente me indicaron que me llamarian para darme el resultado de mi selección y nunca lo hicieron. Secuestrar a Zapatero, Rajoy y al Rey y exigir a cambio de su vida un sueldo digno y un trabajo coherente que no consista en vender fuets con patines y una gorra. Conseguir que los paletas que hacen reformas en mi piso no se insulten y maldigan entre si y que acaben la reforma de una puta vez. Gritarle a esa amiga tan cansina y tan ególatra que no me importan sus problemas, que deje de quejarse, que yo tengo muchos más y no me deja ni abrir la boca, que me dejes en paz, dejame en paz de una vez. Gritarle al mundo, bien fuerte, bien alto, con toda la fuerza de mis pulmones que me importa una mierda, que por fin le soy ajena, que nada de lo que pase en él va a afectarme, nunca, nunca, nunca más.
Cierro la puerta. Descalgo bolso, llaves, chaqueta, carpesanos. Preparo un mojito y enciendo un cigarro. Quizá sea solo eso, un dia, un dia de mierda, un auténtico dia de mierda, lleno, marrón y rebosante hasta los topes. Pero yo no soy asi. Yo no me dejo vencer tan facilmente. Quien sabe. Quizá mañana sea mejor. Mañana tendrá que serlo.
2 parpadeos:
aunque el mal de muchos sea el consuelo de tontos... así nos sentimos muchos, algunas veces ;-(
Por increible que parezca... el viernes todo era negro... y el lunes todos mis problemas se solucionaron solos... a veces solo hay que dar la espalda a los problemas para que se solucionen solos.
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